lunes, 7 de marzo de 2016

DIARIOS DE JOSE MARIA VARGAS VILA


DIARIOS DE JOSÉ MARÍA VARGAS VILA


José María Vargas Vila (Bogotá 1860 – Barcelona 1933), fue el novelista más leído de Latinoamérica en las tres primeras décadas del siglo XX. Su pensamiento influencio a toda una generación de latinoamericanos, deslumbrados por este autor, el conjunto de cuya obra está marcado por un carácter a la vez nihilista, rebelde y erótico. Vargas Vila murió voluntariamente exiliado en la ciudad de Barcelona. El panfleto histórico Ante los barbaros, la obra de meditaciones filosóficas Huerto agnóstico, junto con las novelas Ibis y El alma de los lirios, son su obras más destacadas.
 

    Escribir sobre arte o estética, era un ejercicio de riguroso compromiso con el hombre que indaga sobre la vida, es decir, con el filósofo. Todo lo que se llama naturaleza, debería llamarse arte, ha dicho Voltaire.


lunes, 15 de febrero de 2016

RUBÉN DARÍO - PRÍNCIPE DE LOS POETAS




RUBÉN DARÍO – AUTOBIOGRAFÍA
(1867 – 1916)


Hablemos de ese muerto;
evoquemos al homérida sublime,
hermano de Virgilio y de Terencio;
al de la lira de oro, ornada de crisantemos.
Vargas Vila

“La primera vez que llegué a casa del gran hombre iba con la emoción que Heine sintió al llegar a la casa de Goethe. Cierto que la figura de Castelar tenía, sobre todo para nosotros los hispanoamericanos, proporciones gigantescas, y yo creía, al visitarle, entrar en la morada de un semidiós. El orador ilustre me recibió muy sencilla y afablemente en su casa de la calle Serrano”. Rubén Darío – Autobiografía, p 96

 “Vargas Vila, el célebre pensador, novelista y panfletista político, que para mí no es sino, juntándolo todo, un único e inconfundible poeta, quizás contra su propia voluntad y autoconocimiento. Vargas Vila, que ha pasado muchos años en Italia, país que ama sobre todos, se encontró conmigo en Roma. Fuimos íntimos en seguida, después de una mutua presentación”. Rubén Darío – Autobiografía, p 184

Vargas Vila, señor de reyes y leones,
Callado y solitario, recorre las ciudades,
Y ninguno alimenta rebaños de ilusiones
Como este luminoso pastor de tempestades.
Rubén Darío


domingo, 29 de noviembre de 2015

PENSAMIENTOS DE VARGAS VILA

 PENSAMIENTOS DE VARGAS VILA
el escritor más elocuente de la era moderna 


La historia de un egotista que murió convencido de que el Hombre era un Dios




ESTEBAN BLANDÓN
escritor y pensador colombiano



domingo, 9 de agosto de 2015

EL ESCRITOR MÁS EXTRAORDINARIO DE HISPANOAMÉRICA

JOSE MARÍA VARGAS VILA
(1860 - 1933)
Poeta, filósofo, historiador y panfletario

05 de noviembre de 2015


    Lo mínimo que podían hacer sus detractores era criticarlo; no se equivocan quienes dicen: los críticos son los que mejor idea dan de quién es Vargas Vila. Los críticos y sus lectores; las cifras dicen que más de cincuenta millones de personas lo han leído; una cifra nada despreciable. Es como un cantante que ha vendido cincuenta millones de copias.
    Se me critica por no decir lo que pienso; prefiero decirles cómo pensaba Vargas Vila; y pienso que Vargas Vila, al lado de Juan Montalvo, el más grande ensayista de nuestra lengua, es el más grande escritor de Hispanoamérica. Vargas Vila fue un francés que nos habló en español; o como muy bien lo dijera uno de sus comentaristas: pensaba en francés, escribía en español.
    En la lengua de Voltaire nada le fue adverso; las musas confabularon para hacer realidad su sueño de Libertad; también su inspiración. Y fue el Panfletario por excelencia. Esta, su Odisea Romántica, Barcelona-1927, es una muestra magistral de su destreza como libelista. Superó en elocuencia las obras de Tácito y Cicerón juntos.


“Mitad poema… mitad panfleto… es este libro…
Dos zonas habituales al vuelo de mi pensamiento…
El ala azul
Y
el ala roja…
Se tocan a veces, y forman un rosa pálido de Ensueños”.
                                                                         Vargas Vila



    Vargas Vila fue un hombre que puso la historia al servicio de la elocuencia; él mismo se erige como su mayor tribuno, y dio a la palabra, tonalidades de acero. Si Dios hablara, se diría que la Palabra de Dios se había hecho acero, y tomado la forma de un puñal en las manos de Bruto, para hundirse en el corazón soberbio de la Tiranía.

    A un hombre elocuente nunca lo traicionan sus argumentos; por eso Vargas Vila fue superior a sus maestros franceses. Montaigne, Descartes, Pascal, Hello, D’Aurevilly, Bloy…; la lista es larga; en ella abundan los pacifistas y hasta los llamados escritores católicos; son una especie de conversos intelectuales, a los que su genio no les dio la medida de su fe. Creyeron en sofismas, y el miedo fue para ellos su más grande certidumbre después de Dios. Frente a ellos, Vargas Vila se erige como un hombre libre. “La Francia, no puede darme nada, ni siquiera el óbolo de la gloria; llegaría tarde para eso; otros mundos y otros pueblos, me lo han dado”.

    El crítico del modernismo, le llamó uno sus admiradores. En mi deber como biógrafo, debo citar algunas de las obras en las que Vargas Vila reconstruye un momento en la vida de algunos de los más afamados escritores del siglo XIX y principios del XX. Son perfiles sicológico-literarios -algunos muy breves- que dan cuenta de su extraordinaria e imponderable labor como ensayista. Sombra de águilas, En las cimas, A la hora del crepúsculo, Prosas laudes y Ars verba, son algunos de los títulos en los que se hace evidente la penetración sicológica y el olfato de quien puede prescindir de su popularidad para reseñar obras de escritores llamados menores.